El fracaso del Gobierno con la obesidad es por sus nexos con la industria de la chatarra: ONGs | Carlos Lomelí
REPLICA DE MEDIOS
El fracaso del Gobierno con la obesidad es por sus nexos con la industria de la chatarra: ONGs
3 Noviembre 2016

El fracaso del Gobierno con la obesidad es por sus nexos con la industria de la chatarra: ONGs

Medio:
Sin Embargo
Autor: 
Ivette Lira
  • La estrategia presentada por Enrique Peña Nieto el 31 de octubre de 2013, asegura basarse en tres puntos principales: salud pública, regulación sanitaria y atención médica y política fiscal. Sin embargo, de acuerdo con el doctor Luis Ortiz Hernández, del departamento de Atención a la Salud en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco, y con Alejandro Calvillo, director de la organización El Poder del Consumidor, el sistema de salud pública está “colapsado” y las políticas y el dinero son “insuficientes”.

Ciudad de México, 30 de octubre (SinEmbargo).- La Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, impulsada por el Presidente Enrique Peña Nieto hace ya tres años, no ha mostrado efectividad debido a la falta de integración de la Secretaría de Salud (SSA) con otras dependencias federales y a la escasez de campañas y programas dirigidos a prevenir y tratar dichas enfermedades, coincidieron especialistas en materia.

Las últimas cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) revelaron que hasta 2012, el 42.6 por ciento de los hombres mayores de 20 años de edad viven con sobrepeso y el 26.8 por ciento con obesidad; en el caso de las mujeres, ambas enfermedades impactaron en 35.5 y 37.5 por ciento, respectivamente.

La estrategia presentada por Peña Nieto el 31 de octubre de 2013 asegura basarse en tres principales pilares: salud pública, regulación sanitaria y atención médica, y política fiscal. Sin embargo, de acuerdo con el doctor Luis Ortiz Hernández, del departamento de Atención a la Salud, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco, y con Alejandro Calvillo Unna, director de la organización El Poder del Consumidor, el sistema de salud está “colapsado” y las políticas públicas lo han abandonado y se orientan en favor de las empresas que producen chatarra; una de ellas, por ejemplo, es la del incremento parcial al impuesto al refresco.

“Los servicios médicos de por sí están saturados, un médico del sector Salud tiene demasiados pacientes y esto le impide otorgar un servicio de calidad y con el tiempo suficiente para abordar temas como la mejora de hábitos para mantener una buena salud. Las consultas deberían tener más duración, además la gran mayoría de los médicos no tienen información para ayudar a los pacientes a modificar sus hábitos”, explicó Ortiz Hernández.

Calvillo Unna coincidió en este punto y destacó también que “el sistema de salud está colapsado”. La gente que acude con pie diabético a un hospital del sector público, añadió, terminará con el miembro amputado, “porque sale muy caro tratarlo”. Otro ejemplo es que la mitad de las personas que van a atenderse por pérdida de la vista están llegando tarde a tratarse, dijo.

Ambos especialistas reconocieron que el impuesto al refresco ha sido una de las medidas más efectivas para disminuir el consumo, a pesar de los esfuerzos de la industria por desacreditarlo. Por ello expusieron la necesidad de que se apruebe un incremento del 20 por ciento por cada litro, tal como ha recomendado la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, la doctora Gabriela Andrea Luna Ruiz, investigadora en la Universidad Iberoamericana, calificó la medida como “restrictiva” y expuso la importancia de que los consumidores “tomen conciencia” al decidir qué comer y qué beber.

“Me parecería más importante implementar una estrategia de política pública donde el objetivo fundamental sea frenar la hidratación con refrescos e incentivar el consumo de agua natural y la forma más contundente de hacerlo no es poniéndole impuestos a los refrescos, sino haciendo que el agua corriente que llega a nuestras casas sea agua totalmente bebible”, dijo la doctora.

En el mismo sentido, el informe “Kilos de más, pesos de menos. Los costos de la obesidad en México”, realizado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) en 2015, reconoció que aunque México cuenta con un impuesto sobre bebidas azucaradas y alimentos de alto contenido calórico, “no existen instrumentos complementarios para incentivar el consumo de alimentos nutritivos” como frutas, verduras y agua potable.

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